sábado

HIJOS DE LA TIERRA



Queridos Hijos de la tierra.
No les dejéis empezar, marcaran vuestra puerta con sangre. Irán uno por uno, destrozando vuestro corazón y pensamiento, quemarán vuestras palabras. No les dejéis empezar,  sus ordenes serán vuestros deseos. Haced lo que podáis, pero solo podréis hacer algo más, lo único que os queda por hacer, quedar atrapados en nuestra cúpula .

Entrad en la cúpula y veréis la verdad mentida, las respuestas a todas vuestras preguntas serán resueltas y encontrareis la realidad de este mundo perdida entre nuestras dichas.

Hijos de la tierra,  rezad antes de la batalla, seréis los guerreros que luchen por los dioses, que morirán por ellos y derramareis vuestras palabras que no son más que sangre.

Caminad de la mano, unidos y gritando. Alzaros mientras nos conducen en este proceso marcado por la eliminación de las ideas.

Hijos de la tierra, perdonad nuestro legado, perdonad nuestros actos antes de que echemos a correr y huyamos sabiendo que nuestro único enemigo somos nosotros.

Agitad la tierra a vuestro paso, desechad vuestros deseos predestinados, haced lo que podáis por levantaros, solo podréis hacer algo más, lo único que os queda por hacer, abrid los ojos y temer.

Hijos de la tierra, escuchad lo que digo, no temáis el fin del camino, sentiros libres de vivir. Dejad de huir, pues el día que dejéis de huir ya habréis llegado, no hay nada que comprender, ya está todo claro.

Tendremos mucho que perder y nos dejaremos guiar por lo desconocido. Explotaremos la burbuja que nosotros mismos construimos, las piedras sobre las que caminábamos se habrán caído y la única frontera será lo infinito.

Hijos de la Tierra, abrid los ojos. Descubrid las gotas de agua que somos, volaremos sobre las inmensas olas que nos impulsaron y mientras observamos el océano caeremos a la espuma de la mar inesperada.

Rendiros ante la desdicha de la victoria y comprended que no hay nada que hacer más que gritar de alegría por la derrota. Por que nosotros somos el universo.


Fco. Borja Rossich Darder
24·Nov·2013